Operación Casa Blanca (XI): El lío republicano

Lo reconozco, no me esperaba el abandono de Cruz y menos tras haber llegado a un pacto con Kasich, el candidato del establishment, que parecía ratificar la estrategia de la que hemos hablado aquí. Todo parecía ir encaminado a forzar la segunda votación en la convención nacional, pero este movimiento, que no tengo muy claro si ha sido por saberse perdedor o por fastidiar al propio GOP, deja el camino expedito a Trump.
Hace un año, el establishment republicano (y por ser honrado, casi nadie, entre los que me incluyo) no creyó en la posibilidad de que el magnate pudiera acercarse siquiera a la nominación y no hizo nada al respecto. Cuando comenzaron las votaciones en febrero, cuando ya se veía que Trump representaba un peligro real para lo que el Partido Republicano representa, confiaron en que sería una especie de suerte o fiebre pasajera que se pasaría cuando los votantes viesen al resto de candidatos enfrentarse a Trump en un debate, contrastando sus discursos con el reaccionario y xenófobo Trump y no hicieron nada. Creyeron que sus salidas de tono serían suficientes para acabar con su reputación y no hicieron nada. Confiaron en que, tras el abandono de varios candidatos, Rubio sobresaldría sobre el resto y se llevaría la nominación con su apoyo y no hicieron nada. Finalmente, fiaron su estrategia a dejar a Kasich, mantener a Cruz para evitar la nominación automática de Trump y decidir en la convención nacional de julio, para mientras tanto no hacer nada. Hoy, el GOP, aunque quiera hacer algo, lo tiene más difícil que nunca. Trump ya es el único candidato que queda en la carrera para la nominación y, o bien realizan alguna maniobra a cara descubierta (con todo lo que eso conlleva) o aceptan a Trump como candidato sin ponerle zancadillas. La convención se tiene que celebrar. Veremos qué ocurre durante las próximas semanas.
Porque sí, lo lógico es que el GOP desista y Trump sea nombrado candidato. Será muy difícil que ocurra otra cosa. De hecho, el presidente del Comité Electoral Republicano, Reince Priebus, ya ha nombrado a Trump “presumible candidato” y ha llamado a los suyos a unirse para evitar la victoria de Clinton, que no la victoria de su candidato (a modo de anécdota, destacar que el hashtag utilizado fue #NeverClinton, nada parecido a #GoTrump).
No ha sido casualidad, por tanto, que el primer discurso de Trump, tras el abandono de Cruz y Kasich (al que, por cierto, quiere vetar como posible vicepresidente, apuñalando aun más al GOP), haya sido enfocado a rebajar la tensión contra sus ex-competidores (unas horas antes del abandono de Cruz, Trump dejaba caer que su padre había participado en el asesinato de JFK) y a llamar a la unidad del Partido Republicano (llegó a decir de sí mismo que es un unificador).
Puede que Trump no llegue a encontrarse zancadillas para su nominación, pero esto no quiere decir que el bloque republicano vaya a apoyarle unánimemente. Para empezar, hoy los ex-presidentes Bush, George y George W., han comunicado que no participarán en la campaña de Trump, la primera ausencia desde 1989 de la que es probablemente la familia más conocida dentro del GOP, con el significado que tiene que los dos últimos presidentes republicanos no den su apoyo al candidato del partido (imaginemos que Felipe González se negara a hacer campaña para el candidato del PSOE).
Otro ejemplo. La web RedState, que se presenta a sí misma como conservadora y es uno de los grandes altavoces del GOP, ha rebuscado en la historia de su partido y ha empezado a buscar activamente una posibilidad para evitar que Trump sea el candidato republicano, aduciendo que el magnate ha recibido el 40% total del voto en las primarias (el menor porcentaje del siglo XXI) y que, por tanto, éste no representa el sentir mayoritario del partido, otorgando al GOP la capacidad de intervenir (de hecho afirman que la mayoría no quiere a Trump).
Más. Paul Ryan, la gran esperanza de futuro del GOP, que decidió esperar por su candidatura ante la falta de expectativas en las presentes elecciones y actual Presidente del Congreso, ha sido preguntado si apoyará a Trump. ¿Su respuesta? No por ahora, no salvo que el partido decida unirse junto a Trump tras asegurarse de que representa los principios y valores del partido. Para argumentarlo, acude durante el video a figuras como Lincoln o Reagan, figuras que sí consiguieron generar ese consenso interno, y, sobre todo, a los principios que el GOP defiende tradicionalmente, no todos compartidos por Trump.
Catherine Rampell, columnista del Washington Post, periódico liberal y cercano a las tesis económicas del GOP, ha recordado en el día de ayer a los votantes tradicionales del partido que, comparada con Trump, Hillary Clinton es más conservadora en el campo económico y más cercana a sus tesis e incluso afirma que debe ser ella la candidata a la que se debe votar ya que la política económica de Trump haría colapsar el presupuesto federal.
Y esto sólo un día después de que Trump se quedara como único candidato a la nominación republicana. Es más, en un sólo día, el equipo de campaña de Hillary Clinton ya ha hecho más contra Trump que todo el establishment en un año. Os dejo el video que hoy ha publicado en el que confronta lo que sus “colegas” republicanos piensan de Trump.
Como veis, a pesar de que pueda parecer que está todo hecho en el campo republicano, aún nos quedan varias semanas más que movidas e interesantes hasta la convención de julio.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s