Operación Casa Blanca (I): Empezando

El próximo 8 de noviembre, Estados Unidos celebrará elecciones presidenciales y la primera potencia mundial será dirigida por un nuevo líder ya que, como bien es sabido, la legislación estadounidense limita a dos los mandatos para los Presidentes (hasta Roosevelt era una tradición, pero tras su muerte y al finalizar la II Guerra Mundial el Congreso aprobó la 22º Enmienda en la Constitución que limitaba los mandatos a dos) y Obama está de salida.
A diferencia de a lo que estamos acostumbrados en Europa, allí los procesos electorales duran más o menos un año, aunque lo importante empezó ayer con los caucus de Iowa. Antes de comentar los resultados, queríamos introducir el proceso que comenzó ayer y que llevará hasta el nombramiento de un nuevo presidente, a modo de guía, para aquéllos que estén interesados en este proceso, el cual tenemos intención de seguir muy de cerca.
¿Cómo son elegidos los candidatos? El sistema norteamericano tiene dos partidos: el Partido Demócrata y el Partido Republicano (también conocido como GOP, Grand Old Party). Dentro de cada partido, cualquiera puede presentarse como candidato (si puede mantener la campaña, claro). Un año antes de las elecciones, las corporaciones locales y regionales empiezan a nombrar delegados para las convenciones estatales (eso que empezó ayer en Iowa) allá donde esté establecido, ya que dependiendo el lugar y el partido, puede que los afiliados y/o simpatizantes vayan directamente a votar. De estas votaciones, en forma de caucus o primarias, salen los delegados que, a principios de verano, irán a la convención nacional donde, finalmente, escogerán al candidato definitivo junto con los delegados del resto de estados.
¿Qué es un caucus? Es la palabra de moda. Un caucus es una forma de elección asamblearia en la que los delegados locales, los afiliados y/o los simpatizantes votan a los delegados que la candidatura presenta en el estado en cuestión.
¿No son los caucus lo mismo que las primarias? No exactamente. En un caucus quienes acuden para ser votados son los delegados de la candidatura. En primarias, son los candidatos quienes se presentan para recibir el voto. Otra diferencia es que en los caucus las votaciones son públicas (creedme, hay maneras muy curiosas de votar), mientras que las primarias siguen los pasos de cualquier elección democrática tal y como la conocemos, con voto secreto.
¿Quién puede votar en los caucus y primarias? Lo primero que hemos de decir es que, en cada estado, cada rama de cada partido decide cómo repartir delegados: en caucus, en primarias, con voto para los militantes, abierto a todo el mundo, para los simpatizantes, con voto de los independientes, sin ellos… Eso sin contar los sitemas de votación, que también son muy diversos, y los de reparto (proporcionales o el método winner takes all por el que un candidato se lleva todos los delegados de un estado con ganar por un solo voto). Las posibilidades son casi infinitas y, explicarlas todas sería una tarea titánica. En cualquier caso, iremos dando pinceladas sobre estos temas cuando vayamos comentando las distintas votaciones.
Pero sí nos gustaría recalcar que, de querer participar en la elección de los candidatos, generalmente el ciudadano norteamericano debe apuntarse en el censo electoral de su estado (no es automático) y declararse demócrata, republicano o independiente. De esta manera, por ejemplo, sólo aquéllos censados como demócratas podrán participar en los caucus o primarias del Partido Demócrata… salvo que la rama del partido permita votar a los independientes también o, por qué no, a todos los habitantes del estado con independencia de su afiliación política.
¿Qué se elige en los caucus y primarias? Se eligen delegados que irán, de parte de cada estado, a la convención nacional de cada partido. Se supone que cada delegado lleva un mandato sobre a qué candidato votar pero no en todos los estados el mandato es vinculante, así que a veces hay sorpresas. Además, puede ocurrir que algún candidato que haya obtenido delegados, se retire de la carrera electoral por lo que dichos delegados deberán seguir la línea marcada por su candidato o elegir otro al que votar. Depende mucho del número de candidatos que estén en liza al comienzo de este proceso.
Existe también la figura de los superdelegados, que no son elegidos ni en caucus ni primarias, sino que son nombrados por los comités centrales de cada partido y acuden directamente a la convención nacional. Su voto no está comprometido y, aunque en teoría tienen libertad, lo normal es que el aparato del partido del indique qué deben hacer.
¿Cuántos delegados se eligen en cada estado? Partimos de la base de que cada estado concede a cada partido una cantidad de delegados proporcional sobre el total que debe acudir a la convención nacional según su población. Ahora bien, los totales son diferentes. Los republicanos tendrán 2470 delegados en el verano y los demócratas, que aún no han confirmado, rondarán los 4500. Iremos viendo la cantidad de delegados que se ponen en juego en cada estado.
¿Cómo se financian las candidaturas? Sólo hay dos formas: o con fondos privados o con fondos públicos. Elegir una opción deshecha automáticamente la otra. La inmensa mayoría de candidatos optan por la financiación privada porque carece de límites totales (sí tiene límites a las donaciones individuales), dependiendo sólo de la cantidad de dinero que cada candidato sea capaz de reunir. Hay que entender que los partidos estadounidenses no son como los conocemos aquí. Ni su política tampoco. Allí, donar dinero a una campaña es tener la capacidad de influir en las futuras políticas nacionales si el candidato por el que se apuesta, vence. La acción de los famosos lobbies (judío, de las armas, evangelistas…) es asumida como algo normal.
Empezamos aquí una serie que promete ser muy interesante. Si tienes cualquier duda, ¡háznosla llegar! Estaremos encantados de resolverla. Mientras tanto, deja tus opiniones en la sección de comentarios o en nuestra página de Facebook. ¡Y compártenos en tus redes sociales! ¡No seas egoísta!

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3 Respuestas a “Operación Casa Blanca (I): Empezando

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