¿Es factible la independencia de Catalunya el 28S?

Más del 63% de catalanes piensan que “no”, según una encuesta realizada por Metroscopia publicada a finales de julio en el diario El País. Me parece un dato muy revelador, teniendo en cuenta que gran parte de este futuro cercano depende de ellos, los votantes catalanes, y no ya ni de Rajoy ni de Mas, a quienes este asunto se les ha ido de las manos. Ninguno de los dos tiene control ya sobre el proceso y serán otros factores los que determinen qué pasará a partir del 27S.
Yo no he participado en la encuesta, pero también me alineo con el “no” por diversos factores, dejando a un lado cualquier tipo de opinión ideológica o sentimental que pudiera tener y descartando entrar en argumentaciones economicistas o identitarias. Centrémonos en tres factores completamente políticos.
Los ciudadanos catalanes. Evidentemente, aunque no tan sencillo como pueda parecer. A priori no se ven resultados absolutos ni en uno ni en otro sentido, por lo que la interpretación de los mismos será fundamental a la hora de sacar conclusiones de los comicios. Tanto Mas como Junqueras dijeron que empezarían la “desconexión” con España el 28S si logran la mayoría. Su coalición, Junts pel sí, aclaró que con la mayoría absoluta en el Parlament era suficiente. Con la ley electoral catalana en la mano (muy parecida a la estatal y a las usadas en el resto de comunidades autónomas), se podría dar el caso de que Junts pel Sí alcance la mayoría absoluta en el Parlament, bien sea en soledad (lo que parece complicado), bien con la CUP, sin que ello signifique que hayan obtenido más del 50% de los votos del censo (podría darse con un 35-40% de los votos emitidos tranquilamente).
Sin entrar en posicionamientos ideológicos, la realidad es que tanto Mas como Junqueras se esfuerzan mucho en presentar estas elecciones como plebiscitarias, una figura jurídica inexistente en nuestro ordenamiento pero que presentan como una sustitución del referéndum. Si eso es así, ¿no debería bastarles al menos un 51% del censo a su favor, aun cuando incluso esa cifra pudiera ser discutible? Sólo la CUP ha manifestado que, para afrontar el reto de la independencia, serían necesarios un mínimo del 55% tanto de escaños como de votos. Quizás, tanto Mas como Junqueras avistan la dificultad de conseguir esas cifras y por eso han abandonado esa idea pero no se dan cuenta de que esto puede ser relevante de cara a sus proyectos.
Así pues no sólo será importante lo que voten los catalanes sino el hecho de que voten. La última encuesta del Centre d’Estudis d’Opiniò decía, ante la pregunta “¿Quiere que Catalunya se convierta en un estado independiente?”, que el 50% se mostraba contrario, el 42,9% a favor y el 7,1% no sabía/no contestaba. Estos resultados podrían dibujar un Parlament con mayoría absoluta soberanista (por la mayor concentración del voto) y sin mayoría social. ¿Se atreverían Mas y Junqueras a iniciar la “desconexión”? Dicen que sí. Veremos cuando entren en juego otros actores.
Las otras alternativas políticas también juegan. Ciutadans y Uniò para restar votos a Convergència, y PSC y, principamente, Catalunya, sí que es pot (la coalición en la que se inserta la rama catalana de Podemos), para restárselos a ERC. La evolución de estas formaciones es positiva en los últimos meses y la movilización de su electorado restaría porcentaje a los soberanistas.
Catalunya, sì que es pot es la principal preocupación de Artur Mas y Oriol Junqueras, porque recogen el voto descontento de la izquierda al que la independencia le resulta una cuestión secundaria (sin cerrarse a ella, eso sí) y que parece estar teniendo una gran acogida en Catalunya. Sin embargo, me arriesgo a vaticinar que esta formación no se definirá demasiado en la cuestión independentista, ni en campaña ni tras las elecciones, ya que Podemos, aspirante a cambiar el mapa electoral nacional, tiene elecciones generales unos meses después y no se puede saber cómo afectaría un posible posicionamiento pro-independencia en el resto del estado, pudiendo perjudicarles en el futuro.
La principal preocupación de Rajoy es (o debería ser)… el propio PP.Para estas elecciones ha escogido como candidato a Xavier García Albiol, ex-alcalde de Badalona y proveniente del ala más dura del PP catalán, que se mueve muy bien en la polémica y coquetea con ella demasiadas veces. Puede que dicha elección refuerce a su electorado catalán, aquél que ha criticado duramente al partido por falta de contundencia en los últimos tiempos, lo que a su vez conlleva un debilitamiento en el voto constitucionalista que parecía estar ganando Ciutadans. Albiol llama constantemente a la unión de ambos partidos pero Inés Arrimadas es consciente de que una alianza (al menos, pre-electoral) con el PP dañaría mucho su propia imagen tanto en Catalunya como a nivel nacional.
Se podría resumir diciendo que CDC/ERC necesitan “ayuda” del PP y de su candidato, pues en cuantos más charcos se meta, mejor para sus intereses; Mariano Rajoy, por su parte, tiene parte de sus esperanzas en lo que haga la coalición en la que se integra Podemos. Qué ironía, ¿verdad?
La Unión Europea. Es un agente que no entra directamente en el proceso electoral, que no mucha gente está tomando en cuenta pero cuya cuestión se coloca en el centro de toda discusión sobre la independencia. Intentaré resumir algunas preguntas sobre la cuestión:
  • Salida de la UE. Sobre esta cuestión en concreto, el Consejo Europeo sí se expresó con concreción: si Catalunya se independizara de España, se convertiría en un tercer estado que, automáticamente, quedaría fuera de la UE. No hay mucho que discutir sobre este punto, aunque portavoces de Junts pel sí insistan en lo contrario. ¿De verdad creen que una mayoría absoluta en el Parlament sin mayoría de votos sobre el censo harán que la UE acepte su independencia en el seno de la Unión?
  • Reconocimiento internacional. Un estado puede declararse independiente, pero sin el reconocimiento internacional, de poco sirve (miren el caso de Palestina, por ejemplo). ¿Tendría reconocimiento internacional una Catalunya independiente? Me atrevo a decir que, en general, no y mucho menos en el seno de la Unión. Primero, porque ésta se basa en dos principios, el democrático y el de legalidad, que son condición necesaria para formar parte de la UE. Ambos serían roto por una declaración unilateral de independencia (que es el modo sugerido) por parte de una Generalitat con mayoría absoluta de escaños pero sin mayoría democrática en el voto, además de que iría en contra de la legalidad vigente de España. Y segundo, porque países que tienen círculos o regiones independentistas fuertes como Francia, Bélgica o Italia no se pueden permitir reconocer como válido un camino que podría ser seguido dentro de sus propias fronteras. La misma Escocia, la que más cerca ha estado de convertirse en estado independiente, avisó que el camino de la independencia pasaba por un acuerdo con el Estado central legal, entre otras razones, porque el nuevo estado precisa ser reconocido por los demás como tal. A esto hay que sumar que cualquier gobierno europeo respaldará al gobierno central español porque es con éste con quien mantiene relaciones políticas y de concordia.
  • Ucrania. Aun siendo un caso terrible, bien vale para mostrar la posición de la UE respecto a estas cuestiones en un país que no está dentro de su ámbito político. Allí la UE defiende la integridad territorial de Ucrania y no reconoce los resultados de los referéndums llevados a cabo en Donetsk y Lugansk. El argumento legal sería legitimado también en Catalunya sin duda alguna, pues la legislación española no reconoce la figura jurídica de elecciones plebiscitarias.
  • ¿Significaría eso que Catalunya, de declararse independiente, quedaría fuera del mercado único, el espacio Schengen y cotaría lazos con la UE? Es una pregunta difícil de responder ya que, probablemente, a todas luces la UE seguiría considerando Catalunya como parte del estado español. Como he dicho anteriormente, sin el reconocimiento internacional no hay mucho que hacer. Ahora bien, imaginando una hipotética situación en la que Catalunya pudiera funcionar como un ente internacional, la más probable respuesta sería “no”. Estoy convencido de que se llegaría a acuerdos puntuales que permitieran la libre circulación de personas y mercancías y permitiera una cierta relación entre ambos. Pero sí quedaría fuera de los organismos de decisión de la UE, pudiendo solicitar la entrada en la misma, un proceso que lleva una media de 8 años (siempre que las condiciones económicas lo permitan), y que requiere la aprobación unánime de todos los estados-miembro. Sí, incluida España y los estados antes mencionados con gérmenes independentistas en su seno que, repito, no aceptarían una ruptura unilateral del status quo existente.
Los catalanes se expresarán en muchos sentidos el 27S y veremos cómo cada elemento interpreta los datos (todos ganarán, claro, pero falta saber cómo). La cuestión, como ocurre en cada proceso electoral, radica en saber si los votantes, los catalanes en este caso, tienen claras las consecuencias que la elección de su opción política conlleva. Pero no estaría de más que se intentase comprender el fenómeno, el proceso y las posibles consecuencias desde varios prismas, intentando asumir la realidad que existe más allá de idealismos interesados de uno y otro lado. Espero valga esta entrada a ayudar al debate.
¿Tú qué opinas? ¿Añadirías más factores? ¿O crees que la independencia catalana sería factible en el corto plazo? Déjanos tu opinión aquí o en nuestra página de Facebook.

Rajoy y Masphoto credit: www.cuartopoder.es

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3 Respuestas a “¿Es factible la independencia de Catalunya el 28S?

    • ¡Hola txuiruiz!

      Lo primero, gracias por participar en el blog. He releído la entrada y no hemos afirmado en ningún momento que Mas y Junqueras hayan desconectado de la realidad social. La única referencia cercana que hacemos es que se podría dar el caso de que exista una mayoría absoluta de escaños en el Parlament y no una mayoría absoluta en votos, por tanto no existiría una mayoría (absoluta) social. Y que, en ese caso, la candidatura Junts pel Sí ha dicho que iniciará el proceso de secesión.

      Para cualquier comentario o duda, no dudes en escribirnos. ¡Muchas gracias!

      Un saludo

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  1. Pingback: La UE ante la cuestión catalana | Esto también es política·

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