El sistema presidencialista

White HouseVamos con el segundo de los grandes sistemas políticos, el presidencialista. Este sistema es típico de los países americanos. Estados Unidos suele ser el ejemplo paradigmático, pero la mayoría de los países americanos también lo tienen. ¿En qué consiste?
En un sistema presidencial el presidente es escogido en elecciones separadas a las de las Cámaras legislativas. Los ciudadanos votarán directamente al candidato que quieran escoger. Si recordamos, en el sistema parlamentario primero se formaban las Cámaras y posteriormente de forma indirecta se escogía al presidente, pero solo había unas elecciones. En el sistema presidencial hay dos. Con estas elecciones separadas se consigue otra de las características de este sistema, una mayor separación entre los poderes ejecutivo y legislativo, ya que la elección de uno y otro se decide por separado y no dependes de la Cámara legislativa para tu elección.
Además, en los sistemas presidenciales el Jefe de Gobierno es a la vez Jefe de Estado. No hay dos figuras, sino que se unen en una sola persona. Con esto, el presidente en estos sistemas tiene mucho más poder que un presidente en un sistema parlamentario. Se refuerza de esta manera el ejecutivo frente al resto de poderes. En la otra entrada explicábamos que en cierta forma hay una unión entre el gobierno y el parlamento (poderes ejecutivo y legislativo respectivamente) y el papel del parlamento era mucho mayor. Si además el partido en el poder tiene mayoría absoluta, el control es prácticamente total. En un sistema presidencial, la separación es mucho más clara y tienen papeles más diferenciados.
Sin embargo, como principal desventaja encontramos que, al haber dos elecciones separadas, cabe la posibilidad de escoger al presidente de un partido pero una composición de Cámaras distinta al partido del presidente. Esto se conoce como “cohabitación” y puede llegar a provocar una inmovilización del país, ya que el presidente podría optar por la política A pero las Cámaras estarán en contra o preferirán la política B. Si no se llega a un acuerdo se paralizan las acciones y el país no avanza. En un sistema parlamentario es más difícil que ocurra esta situación, ya que la mayoría de la Cámara habrá dado su apoyo al Presidente y por tanto contará con la aprobación de los diputados para llevar a cabo sus políticas. En caso contrario, no le habrían dado su confianza en primer lugar.
Curiosamente, en este sistema sí que tiene mayor sentido la campaña de los candidatos, pues los ciudadanos les votarán directamente a ellos. En el sistema parlamentario en cambio se votan listas para ocupar escaños, quien salga elegido después como Presidente es decisión del Parlamento y puede ser cualquier ciudadano que cumpla con los requisitos que establezcan las leyes.
Y en esto consiste un sistema presidencial. ¿Te ha quedado alguna duda? ¿Te parece más adecuado que el parlamentario? ¡Comenta y participa! Y comparte en las redes sociales si te parece útil e interesante.

photo credit: Justin in SD via photopin cc

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2 Respuestas a “El sistema presidencialista

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